azul . verde . rojo . negro
(necesita cookies)

Muy raro. Juan José Millás

Estaba viendo la tele por azar o por necesidad, ahora no caigo, cuando salió el presidente de un banco español que se acababa de establecer en China, porque no estar en aquel país, dijo, era como no estar en el 40% del mundo. Asentí interiormente porque me pareció una evidencia creativa, pero luego pusieron los anuncios y me fui al cuarto de baño, donde, mientras hacía pis de forma filosófica (¿hay otra?), llevé a cabo un rápido inventario del 40% de los territorios en los que no he logrado entrar. Quizá no estaba en el 40% del corazón de mi mujer ni en el 40% del pensamiento de mis hijos. Tal vez después de 20 años ni siquiera había logrado llamar la atención del 40% de los lectores de este periódico. Por no estar, no estaba ni en el 40% de mí mismo, que permanece ocupado por una especie de materia oscura que crece a más velocidad que la economía china y donde es imposible abrir sucursales del yo.

El presidente del BBVA, por poner un ejemplo que se me acaba de venir a la cabeza, es un hombre poderoso. Llega a su despacho una mañana, observa el mapamundi y se dice: vaya por Dios, no estoy en el 40% de la realidad, esto hay que arreglarlo. Y lo arregla. En el tiempo que usted o yo empleamos en ir y venir del baño, uno de estos hombres es capaz de abrir 20 oficinas en el 40% del mundo. ¿Les sirven todas esas sucursales para conocerse mejor a sí mismos? No tengo ni idea. Hablo poco con los presidentes de los bancos, incluso con los directores generales, pero supongo que para llegar a China hay que atravesar antes las estepas del propio pensamiento. Ahora bien, si conoces a fondo esa geografía interior, ¿qué placer puedes encontrar en conceder préstamos hipotecarios tan lejos de casa y a personas que no te han hecho nada?

Seguramente no he leído el 40% de los libros de mi biblioteca, que viene a ser como no haber leído el 40% de mí mismo. Si dispusiera de la determinación de estos banqueros, mañana mismo empezaría a poner remedio a esta carencia. Pero hay días, como el de hoy, en los que vas de título en título sin ser capaz de detenerte en ninguno. Por eso mismo estoy delante de la tele, observando cómo la banca española se abre camino en China. Y me parece raro, francamente.

EL PAIS, 27-VII-2007

naiandei: contactar | Pictures of Barcelona used with permision under a Creative Commons License | Everything else is licensed under a Creative Commons License